Es un concepto curioso que a personas como yo, que no tengo gran cosa que guardar, me hace gracia que alguien tenga caja fuerte en casa.
Alguna vez, dado mi trabajo, he oído decir eso de: lo tengo en la caja fuerte, y no puedo evitar ver a mi interlocutor en una mezcla entre James Bond
guardando valiosos documentos y Carmen Lomana poniendo a
buen recaudo sus joyas. Así que las cajas fuertes de Döttling me quedan un poco grandes, pero el concepto me parece muy curioso; cuando mucha gente lo que hace es esconderlas detrás de un cuadro para que pasen desapercibidas, esta casa alemana les da una importancia inusual y las convierte en un objeto de deseo por sí mismas.
Gran parte de los modelos de su catálogo tienen la apariencia de un lujoso arcón, como los modelos Legends, Bel-Air y Pauline, aunque se pueden integrar también en un vestidor o en cualquier otro rincón de la casa (perdón, de la mansión) como el modelo The Chameleon. Siempre dentro de un aspecto imponente y cuidado, los estilos de sus
acabados varían desde lo más kitsch a los más modernos.
Para formatos más pequeños y recogidos, Pauline, que además de aunar estética y calidad de acabados, rinde un homenaje a la Belle Epoque.
Sus interiores se adaptan a las necesidades de los clientes: bandejas para documentos, joyeros transportables y localizables por GPS, espacios exclusivos para albergar relojes y joyas o vitrinas de colección, entre otros equipamientos.
Cabe resaltar que la colección Legends consta de cajas fuertes históricas restauradas
a gusto del comprador, piezas únicas de otros siglos en las que el
interior se personaliza y adapta mientras que el exterior se restaura
cuidadosamente. Por supuesto, cada caja fuerte es única.
A mi la colección que más me ha gustado ha sido la Bel-Air que recuerda a los grandes baúles de viaje
que se utilizaban antiguamente. Su diseño es clásico y de líneas más
sencillas que Legends, y para quienes tengan mucho que guardar (o muchas
ganas de fardar) Bel-Air Magnus duplica la capacidad en un enorme
mueble que se abre en dos puertas y muestra un contenido espectacular. Lo
que os digo, para La Lomana y compañía…
Mi preferido: el Bel- Air en piel de cocodrilo rosa, que protege bajo combinación secreta, 10 pares de zapatos al precio de 140.000€, la perdición de Carrie Bradshaw!!!
Mi preferido: el Bel- Air en piel de cocodrilo rosa, que protege bajo combinación secreta, 10 pares de zapatos al precio de 140.000€, la perdición de Carrie Bradshaw!!!
Hay que ver las necesidades que tienen los ricos, pobres… yo os
dejo, que voy a mirar debajo del colchón a ver si siguen ahí mis tesoros!!










